12 novembro 2019

Beata Stankiewicz: Wisława Szymborska



[...] El mundo es cruel, pero merece también otros calificativos más compasivos. Si únicamente fuera cruel, la gente hace mucho que no estaría aquí. Habría aquí y allá algunos escombros y crecerían algunas plantas. Plantas anónimas, porque no habría nadie que les diese nombre.

W. Szymborska en Babelia (05.12.2009)


10 novembro 2019

Francisco Losada: Allariz (ca. 1955)

A uma ovelha

 
Entre as meigas ovelhas pobrezinhas
Que eu guardo pelos montes, uma existe
Que anda longe, balindo, sempre triste
E vive só das ervas mais sequinhas.

Que pressentes na alma? Que adivinhas?
Etérea voz de dor acaso ouviste?
Que foi que tu nas nuvens descobriste?
Não és irmã das outras ovelhinhas!

Sobes às altas fragas inclinadas,
E contemplas o sol que desfalece
E as primeiras estrelas acordadas...

E assim ficas a olhar o céu profundo;
Faminta dessa relva que enverdece
Os outeiros e os vales do Outro Mundo.

Teixeira de Pascoaes: Vida etérea (1906)

07 novembro 2019

Lawrence Schimel: Cuidador de mascotas

Florian Hetz: Pierre

  Hay que girar la llave hasta coger el punto exacto, pero al final consigo abrir la puerta. Uno de los gatos me está esperando justo al otro lado del rellano, pero al ver que soy yo y no mi amiga, su ama, se da la vuelta y desaparece por el piso.

  Entro y cierro. Dejo mis cosas en la mesa del recibidor.
Me siento raro, como si estuviera haciendo algo ilícito.
  Pongo más comida seca en su cuenco, les cambio el agua, limpio la bandeja de arena que está en el baño.
  Mi amiga me ha pedido que también les dé cariño —esa es la parte que me hace sentir más extraño—. Me siento en
su cama, imaginando que vendrán. Supongo que se tomarán su tiempo. Mientras espero, echo un vistazo a la habitación. Tiene una cesta para la ropa sucia, y encima hay unos calzoncillos. Son de su novio, con quien está ahora de viaje en Palencia para pasar la Semana Santa con sus padres. Los gatos no acuden. Me pongo de pie y me acerco a la cesta.
  Cojo los calzoncillos, me los llevo a la nariz: sí, aún huelen a él. Ese olor agradable del sudor dulce de los huevos.
  Tengo la polla tiesa. Inhalo de nuevo, tocándome el paquete.
  Cuando abro los ojos, los dos gatos están delante, mirándome.
  Menos mal que no podrán contarle nada a mi amiga.

06 novembro 2019

Mário Novais: Rossio



ca. 1938

1942
"Al lugar en que has sido feliz no debieras tratar de volver", dijo el maestro.
"No estoy de acuerdo. Debes saber volver. Y cuándo hacerlo", dijo uno que volvió.

29 outubro 2019

Crismón de Quiroga (s. V)

 AVRVM VILE TIBI EST ARGENTI PONDERA CEDANT PLVS

EST QVOD PROPRIA FELICITATE NITES  

(O ouro é cousa vil para ti, non digamos xa a prata. É moito máis o que brillas pola túa propia felicidade)

21 outubro 2019

Coblianto, el egineta



Yo he visto tender [el arco] al egineta Coblianto. Era un gigante. Cuentan los de Egina que su madre tardó doce días en parirlo. Cada día nacía un poco de Coblianto. Cuando sacó los pies fuera del vientre materno, ya hablaba. 
Salió armado de arco y flecha, y las mano enarenadas. Pasaba por allí un legado del papa de Roma, y quería llevarlo de suizo, con cinco pagas dobles adelantadas. Pero Coblianto había nacido iconoclasta.

Cunqueiro: Las mocedades de Ulises (p. 62)



15 outubro 2019

Sedición


La primera [acepción] dice que se trata del "alzamiento colectivo y violento contra la autoridad, el orden público o la disciplina militar, sin llegar a la rebelión". La seguda acepción es menos concreta y por tanto más hermosa: "Sublevación de las pasiones".
Pablo Orgaz: "Sublevación de las pasiones" (EP, 15.10.2019)

13 outubro 2019

Ũa pastor ben-talhada
cuidava en seu amigo
e estava, ben vos digo,
per quant’eu vi, mui coitada;
e diss’: «Oimais non é nada
de fiar per namorado
nunca molher namorada,
pois que mi o meu á errado».
Ela tragia na mão
un papagai mui fremoso
cantando mui saboroso,
ca entrava o verão;
e diss’: «Amigo loução,
que faria por amores,
pois m’errastes tan en vão?».
E caeu antr’ũas flores.
Ũa gran peça do dia
jouv’ali, que non falava,
e a vezes acordava,
e a vezes esmorecia;
e diss’: «Ai Santa Maria,
que sera de min agora?».
E o papagai dizia:
«Ben, per quant’eu sei, senhora».
«Se me queres dar guarida»,
diss’a pastor, «di verdade,
papagai, por caridade,
ca morte m’é esta vida».
[E] diss’el: «Senhor comprida
de ben, e non vos queixedes,
ca o que vos á servida
erged’olho e vee-lo-edes».