Amosando publicacións coa etiqueta Lorca. Amosar todas as publicacións
Amosando publicacións coa etiqueta Lorca. Amosar todas as publicacións

15 xaneiro 2026

Residencia de Estudiantes

 Corría el año 1924. En una de las habitaciones de la Residencia de Estudiantes de Madrid, Lorca estaba merendando con unos compañeros.

De izquierda a derecha, Luis Eaton-Daniel, Juan Centeno, Federico García Lorca, Emilio Prados y Pepín Bello.

21 novembro 2025

Foto descuberta por Manuel Menchón no arquivo de Gonzalo Menéndez Pidal


.
Ya viene la noche. Si tú vinieras a verme por los senderos del aire. Ya viene la noche. Me encontrarías llorando bajo los álamos grandes.

17 novembro 2025

Lorca cos da Barraca en 1932 (foto recén descuberta)

Fotografía inédita en que aparece Federico García Lorca. Foi atopada polo cineasta Manuel Menchón durante a rodaxe dun documentario, no arquivo de Gonzalo Menéndez-Pidal. Segundo se informou é a imaxe capturada nunha viaxe que fixo o poeta cos seus compañeiros de La Barraca


05 agosto 2025

Manuel Ángeles Ortiz e Lorca ante a Porta do Viño da Alhambra

«Don Manuel [de Falla], yo soy Federico García Lorca y este es mi amigo Manuel Ángeles Ortiz. Yo escribo versos y toco piano, él sólo sabe pintar».

05 xuño 2025

Soneto del amor oscuro

 Lorca llamó Sonetos del amor oscuro a los últimos versos que compuso sobre su condición homosexual. Oscuros porque debió ocultar su sentimiento y su destinatario, el secretario del grupo teatral itinerante La Barraca: Rafael Rodríguez Rapún. Fueron escritos en 1936 poco antes de su asesinato. Entre estos sonetos, figura esta joya: "Tengo miedo a perder la maravilla".


10 abril 2025

Giró y Lorca

 Le dicen a Marc Giró que en 1936 se hubiera ido a Nueva Zelanda a acariciar kiwis.

El contesta: "En agosto del 36 me habría ido a Nueva Zelanda si no me hubiera pasado como a Lorca, a quien fusilaron los franquistas. Los dos somos igual de maricones, y al 1936 ni yo ni él hubiéramos llegado vivos".


Lorca en Cadaqués (1925)

28 outubro 2024

Postal de Lorca


 Se refiere Lorca en el texto a la imagen del anverso de la postal, una bellísima fotografía de la antigua Fábrica de Tabacos —hoy sede de la Universidad de Sevilla—, con cuyas cigarreras fantaseó Merimée para la construcción del mito de Carmen. “Esta postal se transcribió en uno de los libros sobre Lorca de Ian Gibson, cuando la postal estaba en el archivo de Caritat Grau Sala, viuda de Gasch, y la transcripción fue luego incluida en el epistolario completo lorquiano editado por Christopher Maurer y Andrew Anderson. Pero nunca se había reproducido públicamente y nadie la conocía”, dice Pons respecto a la imagen que contiene la postal. [...]

Para conectar a Federico García Lorca con Sevilla a través de esta postal, Lola Pons asegura haberse embarcado en una “aventura detectivesca”. “La Biblioteca Nacional de Cataluña me hizo llegar una reproducción que custodiaba de la postal, pero el original estaba en manos de los herederos de Gasch. Amelia Mateo, magistrada del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña y viuda del hijo de Gasch, residente en Barcelona, y Laia Gasch, nieta del receptor de la tarjeta de Lorca, residente en Londres, se coordinaron conmigo para poner a mi disposición la postal. Gestioné la digitalización del original en Barcelona en septiembre de 2024; tener por un par de horas la postal en mis manos fue uno de esos instantes de emoción profesional y responsabilidad que se viven a veces, comparable a la consulta de manuscritos en un archivo”, cuenta emocionada la filóloga.

28 agosto 2023

Los cinco amores de Federico

Pero, antes de entrar en ello, Pablo-Ignacio de Dalmases resume brevemente los que fueron los cinco grandes amores de Federico García Lorca y su evolución ideológica. 
El primero, quizá el más literario y cinematográfico, fue Salvador Dalí. “Conocido por su postura antimonárquica y surrealista, Dalí termina adoptando una posición conservadora, distanciándose de las ideas de juventud”, relata el periodista, que enfatiza la “ambigüedad sexual” del pintor surrealista, lo que plantea interrogantes sobre la naturaleza sexual de su relación con Lorca y su posterior matrimonio con Gala.

Su relación fue profusamente tratada -e inmortalizada-, al igual que también es muy conocido otro de sus noviazgos, el que mantuvo con Emilio Aladrén, un escultor de gran atractivo físico que Lorca conoció a través de Maruja Mallo, y con el que mantuvo una relación bastante desdichada. De nuevo, por encima de ideologías. Aladrén, según Pablo-Ignacio de Dalmases, acabó en la Falange y, después de la Guerra Civil, acabó como escultor de prohombres franquistas.

A Aladrén le sigue, cronológicamente, Rafael Rodríguez Rapún, actor y futbolista al que Lorca llamaba cariñosamente Tres Erres, al que conoció cuando era secretario de La Barraca y que, al contrario de sus amores anteriores y posteriores, mostró congruencia con sus ideales socialistas incluso en tiempos de guerra. Su compromiso con las Juventudes Socialistas y su participación en el Ejército Popular lo acabaron llevando a la muerte en Santander en 1937, en plena contienda y justo un año después del asesinato de Lorca.

El cuarto amor que cita De Dalmases no fue carnal. “Fue un amor por correspondencia, pero nunca llegaron a convivir”, explica. Se trata de Eduardo Rodríguez Valdivieso, un trabajador de banca granadino al que Lorca conoció en 1932, en una fiesta de máscaras, y con el que se estuvo carteando durante un año. “Fue un amor muy puro, muy platónico, pero otro amor casi imposible”, señala el periodista, que, aunque no ha encontrado datos relevantes de su peripecia posterior, todo le lleva a pensar que Rodríguez Valdivieso sobrevivió a la Guerra Civil y se integró en el franquismo -o, al menos, duda de que militara en el antifranquismo-.

Y, aunque a Rodríguez Rapún siempre se le ha considerado el último amor carnal de Lorca, el autor de Los novios de Federico apunta que existió una relación importante posterior. Según su investigación, el último gran amor de Lorca fue el periodista y crítico Juan Ramírez de Lucas, un adolescente de 17 años -por los 37 que tenía entonces el autor de Bernarda Alba-. Es aquel “rubio de Albacete” con el que el poeta inició una relación que se rompió por el rechazo de la familia, y que volvió a evidenciar la paradoja ideológica.

Y es que, según el historiador, tras la guerra civil española, Ramírez de Lucas se unió al ejército franquista y participó en la División Azul, recibiendo incluso condecoraciones por ello. A su regreso, se integró en la sociedad de la posguerra y desarrolló una carrera como periodista, trabajando para medios de comunicación como ABC. [...]

Algunos autores, de hecho, vinculan a varios de estos hombres con los Sonetos del amor oscuro, unos versos cuya redacción comenzó en 1935, meses antes de ser asesinado, y que permanecieron inéditos durante casi cincuenta años. La mayoría de expertos consideran que ese “amor oscuro” es Rodríguez Rapún, si bien algunos poemas ambientados en Castilla-La Mancha también podrían apuntar a Ramírez de Lucas, natural de Albacete.

El libro que publica Cántico, sin embargo, añade una anécdota que lo niega. Ocurrió en 1984, cuando los Sonetos del amor oscuro se publicaron en conjunto en el diario ABC. Cuenta Pablo-Ignacio de Dalmases que aquella fue una exclusiva que consiguió Luis María Ansón cuando estaba al frente del periódico y que, cuando los publicó, llamó a su puerta Ramírez de Lucas. Allí, en aquel despacho y con la exclusiva sobre la mesa, le contó a su director que él fue el último amante de Lorca.

Ansón le preguntó entonces si esos versos estaban dedicados a él, a lo que Ramírez de Lucas le contestó: “Yo con Lorca siempre tuve un amor tranquilo. Y esos son versos de un amor despiadado”. Todo apuntaba de nuevo hacia Rodríguez Rapún, como indican la mayoría de expertos. Pero el amor no entiende de análisis literario. Y aquel periodista y crítico volvió durante un segundo a ser El rubio de Albacete y sentenció a la expareja de Lorca con otra frase que recoge el libro: “Ramírez Rapún no se merecía el amor de Federico. Era tan cerdo que se acostaba con mujeres".

Artigo completo de de Diario de Córdoba, aquí

09 maio 2023

Federico García Lorca


 


¿Y si la muerte es la muerte,
qué será de los poetas
y de las cosas dormidas
que ya nadie las recuerda?

14 marzo 2023

Lorca y el mundo gay

Otro día, a solas con Penón (su amigo y Layton han salido), García Carrillo vuelve a evocar, durante quince mágicos minutos, al Lorca seductor de hermosos muchachos. Relata el norteamericano:
- Federico era un sinvergüenza -empieza diciéndome Pepe, utilizando el término con evidente aprobación-. Era un sinvergüenza y tenía una resistencia erótica formidable.

Una vez le visitó Federico en el campo, donde estaba con su madre. Pepe deseaba afeitarse y llamó al barbero. Éste mandó a su hijo, que tenía unos veinte años y era muy rudo, tipo campesino, fuerte y moreno. Federico abrió la puerta y volvió andando delante del chico, haciéndole enormes guiños a Pepe. Tenía los ojos en blanco y la boca abierta para expresar su admiración por el muchacho, que no podía ver los gestos porque estaba detrás.

Cuando el muchacho terminó de afeitar a Pepe, Federico insistió en que él también necesitaba afeitarse, pero no allí, en el estudio, sino en la habitación de Pepe, donde, dijo, podría lavarse mejor. Pepe temió por las intenciones de Federico, pero le dejó hacer. Al cabo de un rato vio salir al barberito cabizbajo. Luego vino Federico, todo sonriente y diciendo: "¿Me perdonas, Pepito, me perdonas?"

Solía decirle: "Pepito, todos los que tenemos lunares en la cara somos maricones. ¡Mira que tú tienes muchos!".

Ian Gibson: Lorca y el mundo gay (p. 324)



 

16 agosto 2020

Federico García Lorca: Seis poemas galegos

Imos silandeiros orela do vado
pra ver o adolescente afogado.
Imos silandeiros beiriña do ar,
antes que ese río o leve pró mar.

Súa alma choraba, ferida e pequena
embaixo os arumes de pinos e de herbas.
Auga despenada baixaba da lúa
cubrindo de lirios a montana núa
.

O vento deixaba camelias de sombra
na lumieira murcha da súa triste boca.
Vinde mozos loiros do monte e do prado
pra ver o adolescente afogado!

Vinde xente escura do cume e do val
antes que ese río o leve pró mar!
O leve pró mar de curtiñas brancas
onde van e vén vellos bois de auga.

Ai, como cantaban as arbres do Sil
sobre a verde lúa, coma un tamboril!
Mozos, imos, vinde, axiña, chegar
porque xa ese río mo leva pra o mar!

09 decembro 2019

 "Murió al amanecer" de Federico García Lorca.



Noche de cuatro lunas
y un solo árbol,
con una sola sombra
y un solo pájaro.
Busco en mi carne las
huellas de tus labios.
El manantial besa al viento
sin tocarlo.
Llevo el "No" que me diste,
en la palma de la mano,
como un limón de cera
casi blanco.
Noche de cuatro lunas
y un solo árbol,
En la punta de una aguja,
está mi amor ¡girando!