Amosando publicacións coa etiqueta Gil. Amosar todas as publicacións
Amosando publicacións coa etiqueta Gil. Amosar todas as publicacións

25 abril 2025

Vergílio Ferreira e a Revolução dos Cravos

 A cineasta Margarida Gil segura o cartaz com a frase de Sophia de Mello Breyner Andresen, que daria a origem a um dos mais icónicos cartazes do 25 de Abril de 1974.


(Excerto do diário do escritor e professor Vergílio Ferreira)

14 agosto 2022

Gil de Biedma: Compañeros de viaje (fragmento)

 

Andreas Fux: Arthur & Sergej (Moskau,1992)
Pero callad.

Quiero deciros algo.
Sólo quiero deciros que estamos todos juntos.
A veces, al hablar, alguno olvida
su brazo sobre el mío,
y yo aunque esté callado doy las gracias,
porque hay paz en los cuerpos y en nosotros.
Quiero deciros cómo todos trajimos 
nuestras vidas aquí, para contarlas.
Largamente, los unos con los otros
en el rincón hablamos, tantos meses!
que nos sabemos bien, y en el recuerdo
el júbilo es igual a la tristeza.
Para nosotros el dolor es tierno.

Ay el tiempo! Ya todo se comprende.

19 xaneiro 2022

Gil de Biedma: La novela de un joven pobre

 Se llamaba Pacífico,

Pacífico Ricaport,

de Santa Rita en Pampanga,

en el centro de Luzón,

 

y todavía le quedaba

un ligero acento pampangueño

cuando se impacientaba

y en los momentos tiernos,

 

precisamente al recordar,

compadecido de sí mismo,

desde sus años de capital

su infancia de campesino,

 

en las noches laborables

—más acá del bien y el mal—

de las barras de los bares

de la calle de Isaac Peral,

 

porque era pobre y muy sensible,

y guapo además, que es peor,

sobre todo en los países

sin industrialización,

 

y eran vagos sus medios de vida

lo mismo que sus historias,

que sus dichas y desdichas

y sus llamadas telefónicas.

 

Cuántas noches suspirando

en el local ya vacío,

vino a sentarse a mi lado

y le ofrecí un cigarrillo.

 

En esas horas miserables

en que nos hacen compañía

hasta las manchas de nuestro traje,

hablábamos de la vida

 

y el pobre se lamentaba

de lo que hacían con él:

«Me han echado a patadas

de tantos cuartos de hotel…»

 

Adónde habrás ido a parar,

Pacífico, viejo amigo,

tres años más viejo ya?

Debes tener veinticinco.

 

27 febreiro 2021

Gil de Biedma: Canción de aniversario

 Porque son ya seis años desde entonces,

porque no hay en la tierra, todavía,

nada que sea tan dulce como una habitación

para dos, si es tuya y mía;

porque hasta el tiempo, ese pariente pobre

que conoció mejores días,

parece hoy partidario de la felicidad,

cantemos, alegría!

 

Y luego levantémonos más tarde,

como domingo. Que la mañana plena

se nos vaya en hacer otra vez el amor,

pero mejor: de otra manera

que la noche no puede imaginarse,

mientras el cuarto se nos puebla

de sol y vecindad tranquila, igual que el

tiempo,

y de historia serena.

 

El eco de los días de placer,

el deseo, la música acordada

dentro en el corazón, y que yo he puesto

apenas

en mis poemas, por romántica;

todo el perfume, todo el pasado infiel,

lo que fue dulce y da nostalgia,

¿no ves cómo se sume en la realidad que

entonces

soñabas y soñaba?

 

La realidad —no demasiado hermosa—

con sus inconvenientes de ser dos,

sus vergonzosas noches de amor sin deseo

y de deseo sin amor,

que ni en seis siglos de dormir a solas

las pagaríamos. Y con

sus transiciones vagas, de la traición al tedio,

del tedio a la traición.

 

La vida no es un sueño, tú ya sabes

que tenemos tendencia a olvidarlo.

Pero un poco de sueño, no más, un si es

no es por esta vez, callándonos

el resto de la historia, y un instante

—mientras que tú y yo nos deseamos

feliz y larga vida en común—, estoy seguro

que no puede hacer daño.

16 febreiro 2019

Homenaje a Antonio Machado (Collioure, 1959)

Abajo: Jaime Gil de Biedma, Alfonso Costafreda, Carlos Barral y Caballero Bonald. Detrás: Blas de Otero, José Agustín Goytisolo, Ángel González, José Ángel Valente y Alfredo Castellón.

15 xuño 2018

Gil de Biedma: Días de Pagsanján (Moralidades, 1966)

Ryan McGinley:  Bathers
Como los sueños, más allá
   de la idea del tiempo,
hechos sueños de sueño os llevo,
   días de Pagsanján.
 
En el calor, tras la espesura,
   vuelve el río a latir
moteado, como un reptil.
   Y en la atmósfera oscura
 
bajo los árboles en flor,
   —relucientes, mojados,
cuando a la noche nos bañábamos—
   los cuerpos de los dos.

24 agosto 2017

De los Diarios de Gil de Biedma


Antes, cuando llegabas a Madrid, el olor a jara de la sierra te golpeaba ya en el aeropuerto, y luego estaban las conversaciones de tus vecinos en los cafés o los restaurantes, que nunca he oído nada igual en ningún otro lugar del mundo.

 

11 maio 2017

Sobre Gil de Biedma

 Como parece que a nadie se le ha ocurrido colocar una placa en Maestro Pérez Cabrero, número 6 ("aquí vivió, escribió y amó Jaime Gil de Biedma"), o plantar en el vecino Turó Park uno de aquellos árboles filipinos que daban extrañas frutas, o bautizar una copa con su nombre o el de una de sus canciones favoritas (Mostly Martha, de los Crew Cuts), lo mejor va a ser acercarse al Liura de Gràcia [...] para celebrar la memoria, la risa, el llanto y la vida de aquel hombre "con el estómago lleno de whisky y el corazón lleno de rosas rojas". [...] No cuesta imaginar la breve y turbadora resurrección de Belle Bel, Isabel Gil Moreno de Mora, la única pareja heterosexual del poeta, arrastrada río abajo el 6 de diciembre de 1968.

Marcos Ordóñez: "Noche con Gil de Biedma" (EP, 11.05. 2017)

12 marzo 2016

Aleixandre & Bousoño

 Algunos de los versos de Vicente Aleixandre cobran nuevo significado.

 Por ejemplo, poemas como 'Los besos', que arranca así: "No te olvides, temprana, de los besos un día. / De los besos alados que a tu boca llegaron". 

Emilio Calderón publica esta semana la primera biografía del Nobel, titulada, precisamente, 'La memoria de un hombre está en sus besos', y en ella se habla por primera vez sin tapujos de la homosexualidad de este miembro de la generación del 27.

"Hasta ahora una guardia pretoriana a su alrededor había ocultado esto pensando que le hacían un favor", ha declarado el autor. De esta forma, el libro, galardonado con el II Premio Stella Maris, cuenta sin ambages su relación con amantes como su mecanógrafo Jesús Bocanegra, José Manuel García Briz y, especialmente, Andrés Acero. Pero, quizás, lo más novedoso sean los datos que arroja sobre la naturaleza de su relación con el poeta asturiano Carlos Bousoño, al que comenzó a frecuentar en 1948, aunque éste se casara con una alumna puertorriqueña.

Calderón ha logrado tener acceso al epistolario entre ambos, en el que queda claro el amor que el Nobel sintió por Bousoño. Un ejemplo es esta misiva fechada en marzo de 1948. "Otro día. Otro día hacia ti. Qué impaciente estoy. Esperándote te escribo. Qué bonito estás Carlitines. Qué guapo y dulce para mi amor. Has entrado en mi cuarto; es de noche, como cuando cenaste aquí y nos vinimos a esta habitación, y yo me acosté y tú sentado en el borde de la cama reclinaste tu cabeza de niño sobre mi pecho. ¿Te acuerdas? ¡Cómo nos mirábamos! Yo creo que fue el día más feliz de mi vida, aunque el día de nuestro desposorio fue aún más por ser el más sagrado. ¡Qué verdadera mística es el amor! ¿Te acuerdas de aquellas horas, en el cuarto, mirándonos, besándote, sonriéndonos, fundiéndonos?".

Amigos de Aleixandre como Jaime Gil de Biedma o la académica Carmen Conde fueron testigos del amor que el Nobel sintió por Bousoño. A él le dejó su archivo personal. De hecho, antes de que éste muriese, su mujer, Ruth, quiso venderlo por cinco millones de euros. La sobrina de Aleixandre lo reclamó pero los tribunales fallaron a favor de los Bousoño. Así que siguen a la venta. Poca gente sabe qué más pasiones y secretos pueden guardar esos papeles.

16 maio 2015

Jaime Gil de Biedma en 1978

 

Nada más triste que saber que uno sabe escribir, pero que no necesita decir nada de particular, nada en particular, ni a los demás ni a sí mismo.