Amosando publicacións coa etiqueta Cunqueiro. Amosar todas as publicacións
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22 xullo 2024

Cunqueiro: Merlín e familia

 Sempre me lembrarei da cerca da eira, de loureiro román, tan paxareiro, na que tantas niñadas velei, e da figueira ramona, tan viciosa, ao pé da casa, onde ao palleiro grande. Miranda era a pousada de don Merlín.


28 marzo 2024

Muller vendendo lampreas polas rúas de Santiago (A.D., 1960)

 "Trae en su carne la canela de los bosques submarinos, y acaso por el sabor de la lamprea sepamos el de los besos de la sirenas".

Álvaro Cunqueiro

22 decembro 2023

Cunqueiro naceu neste día


 Díxenlle á rula: Pase miña señora!
E foise polo medio e medio do outono
por entre as bidueiras, sobre o río

03 maio 2023

O incerto señor don Hamlet, príncipe de Dinamarca

 XORNADA I


Unha sala no castelo de Elsinor. Paredes núas, afumadas. Onde non, pousa o mofo verde que brilla en esmeralda ou ouro vello cando roza a raiola do sol ou a luz das lámpadas. Á dereira unha grande escaleira de pedra que sobe á Torre dos Esperteiros. Á esquerda, unha cheminé; no fogar arde un lume canso. Altas bóvedas e podentes trabes de carballo. Unha única fiestra ao fondo, aberta sobre a néboa da mañá. Aquí e acolá, nas paredes, fiteiras e seteiras. A sala é terrea. Non se escoitan os pasos da xente. O coro baixa amodo pola escaleira. Un fato de xentes escuras, sen idade nin sexo, que vesten roupas pardas ou da cor do fume e do mofo, que arrimadas ás paredes, confúndense con elas. A parte do coro vana declamando como por quenda, as xentes estas, adiantándose do mesto grupo para dicila, e volvendo presto ao anónimo. Voces, as do coro, súbitas unhas, apaixonadas outras, outras graves e reflexivas.

ESCENA I
O Coro
Deténdose na metade da escaleira, apoiando as mans na baranda.
Benvidos a Elsinor, señores! Aquí en Elsinor todo temos pechado por mor do vento. Non hai no mundo lugar máis ventado que Elsinor. Todo ten que estar dentro: a xente, o gado, o xardín. E é por culpa do vento irado. A ninguén lle prace saír de Elsinor con tanto vento fóra, semellante a un grande exército ouveador que cercase Elsinor por toda unha longa noite. Por eso os de Elsinor somos xente de pálida pel. Quen sae ao campo en Elsinor?

26 abril 2023

Discurso das mil primaveras (24.04.1980)

 "Louvado sexa Deus tamén por terme dado o don da fala nosa, por terme ensinado a dicir ‘rula’ e ‘abidueira’ e ‘dorna’ e ‘ponte’ e ‘fonte’, e entón eu, sabendo estas palabras, era verdadeiramente dono da rula e da abidueira e da dorna e da ponte e da fonte. [...]

Se de min algún día, despois de morto, se quixese facer un eloxio, e eu estivese dando herba na terra nosa, podería dicir a miña lápida: “Aquí xace alguén, que coa súa obra fixo que Galicia durase mil primaveras máis”.

02 marzo 2023

Cantiga nova que se chama Riveira (1933)

No niño novo do vento
hai unha pomba dourada,
meu amigo!
Quen puidera namorala!
Canta ao luar e ao mencer
en frauta de verde olivo.
Quen puidera namorala,
meu amigo!
Ten ares de flor recente,
cousas de recén casada,
meu amigo!
Quen puidera namorala!
Tamén ten sombra de sombra
e andar primeiro de río.
Quen puidera namorala,
meu amigo!

 

16 decembro 2022

Francisco Umbral sobre Cunqueiro (1987)

Obispo de plata y olvido, padre gordo de mis almuerzos célebres, cuerpo de sochantre con un alma de bardo atlántico que le cantaba dentro. Trombón mayor de la prosa y el verso galaicos, contrapunto obeso de la gaita y de la flauta, que de pronto empezaba a parir en sus versos gaiteros y flautistas. Incomprensible y comprensivo Álvaro, mi provinciano genial en Madrid, a quien sólo Amancio Prada ha entendido como generador de pentagramas que sólo están, escritos a pulso, en el aire/mar (airemar) de Galicia.

Así las cosas, siempre que quedábamos para comer, Cunqueiro invitaba a un ángel, y el ángel comía poco, ésa es la verdad, pero Cunqueiro le interpelaba como si en realidad estuviese allí, Casa Guría, calle de las Huertas, Madrid. No sé qué decir de aquel cruce de arcángel y cardenal que fue Cunqueiro. Los cardenales son unos ángeles que se frustran por impacientes. Prefieren los poderes terrenales de Anthony Burguess. Los ángeles son los atletas de Dios, unos seres teológicos en las listas del paro, que nunca llegarán a cardenales. Cunqueiro vivía por dentro toda esa revolución menos social que teológica, alimentaba a sus ángeles interiores con setas de Mondoñedo y guisaba él solo para todo el santoral y todas las putas que llevaba en el alma. Dejó dichas cosas que son música, y así las ha puesto Amancio. Islas donde celebrarle.
El era una isla humana pobladísima de imaginación. Nuestra fiesta ocurre dentro del mapa mágico que él era. Y la lengua galaica con que la rozara, al paso, Rosalía.

06 marzo 2021

Tarab: Dogan el Rojo

 Los celtas de Irlanda tuvieron un rey llamado Dogan el Rojo. Era muy aficionado a la música, y en las largas noches invernales -en esas noches en las que la tempestad atlántica impedía que los piratas, los normando, los hombres del Norte, arribaran a las costas-, reunía cien arpistas en palacio. Si entonces había un cantor que traía de lejos una canción nueva, Dogan se entusiasmaba, reía, gritaba, se tiraba al suelo, lanzaba al aire las antorchas con riesgo de quemar el palacio y, cogiendo en el estrado el cojín bermejo, lo desgarraba y derramaba la irreprochable lana sobre la cabeza de los huéspedes gritando:

- ¡Tomad! ¡Tomad rosas!

Dogan murió, y su palacio es hou ruina cubierta de hiedra en los herbazales de la Irlanda centras. Pero no se pueden pasear aquellas ruinas sin riesgo, pues los visitantes acaban por oír la risa contagiosa de Dogan y ríen a su vez, o escuchan los cantores de antaño y se entusiasman como se entusiasmaba el gran Dogan el Rojo, y gritan, brincan, hacen mil locuras.

Cuenta Stranchey de una visita que unos parientes de lord Palmerston hicieron a las ruinas del palacio de Dogan. Eran unos graves victorianos, pero no pudieron resistir la seducción del lugar. Unos comenzaron a reírse y contagiaron su risa a los otros, alguien gritó y una lady se descalzó y tiró sus zapatos al aire; finalmente todos gritaban, reían, corrían de aquí para allá y Mr. James S. Woodmere, profesor de Teología y miembro del Parlamento, se lanzó a comer hierba. Habían oído reír a Dogan y cantar a sus músicos. Un caso de tarab entre los más serios ingleses que haya habido nunca.

Cunqueiro: "Tarab" (O reino da chuvia, p. 401-402 [11.12.1960])

05 marzo 2021

Tarab


Tarab es entusiasmarse con la música, enajenarse, "emoción física de alegría o tristeza", dice el profesor García Gómez. 

[...] El señor García Gómez cita como ejemplo de tarabal al califa Iacid, de Bagdad, quien, entusiasmado con una cantora siria, coge un almohadón de su sofá, se lo pone en la cabeza y recorre el salón gritando:

- ¡Pescado fresco! ¡Pescado fresco!

Otro caso de tarab que cuenta don Emilio pasa en la Sevilla del siglo VIII. Llegó una esclava de Oriente, gran cantora. Dos emires van a oírla. La habitación en que los reciben es destartalada, y la cantora es vieja, fea, sucia. Pero cuando canta, ¡qué maravilla! 

Los dos aficionados se revuelven por el suelo entusiasmados, gritan, se rompen sus vestiduras, y uno de ellos vacía por su cabeza varias botellas de aceite...

Cunqueiro: "Tarab" (O reino da chuvia, p. 401-402 [11.12.1960])

30 marzo 2020

Álvaro Cunqueiro: Las mocedades de Ulises (p. 63)



 -Poliades, ¿qué es lo que es mentira?

Poliades hacía girar el sombrero entre las manos.

- Quizá todo lo que no se sueña, príncipe.


14 febreiro 2020

Si la Tierra es redonda y otras noticias (17.01.1960)

 A petición de la UNESCO y de acuerdo con las decisiones de una comisión especial de ésta que funciona en Birmania para la organización de la enseñanza, el Gobierno de Rangún ha acordado obligar a los budistas heterodoxos de la Amjayana a que enseñen en sus escuelas que la Tierra es redonda, y no una tortuga de lento andar en cuyo caparazón habitamos. El ministro de Educación paseó por las escuelas amjayanas un globo terráqueo luminoso, y en las paredes de las casas en que los dichos herejes viven -la Amjayana parece tener tendencia al ghetto-, fueron pintados mapamundis, en los que se ve perfectamente el lugar que ocupa Birmania, que no es precisamente más de la mitad de la tierra habitada, como sostienen los sabios amjayanos... Estos opinan que es probable que nuestros humanos ojos, de visión imperfecta y limitada, vean el planeta en forma de esfera, imagen falsa y superficial. Pero Sakia Muni, cuando subió a la décimo séptima nube, miró hacia abajo y la Tierra brillaba a la luz del sol, espléndida tortuga. Y la mirada del iluminado era perfecta, sin que nada la turbase, y desnudaba a lo que existe de las apariencias para contemplar humildemente lo real y eterno. ¿Cuál es, pues, la obligación del maestro? ¿Enseñar las apariencias o el ser, la cosa real?

Ha habido tumultos, han sido quemados globos terráqueos, hay heridos, y lo que más sorprende e irrita a los amjayanos, es eso de que hay antípodas, que hay gente por abajo. Y uno de los más altos jefes de la secta ha huido a la India y ha pedido asilo político, protestando contra la arbitrariedad de un gobierno bárbaro que obliga a creer a sus súbditos en la redondez de la Tierra y en que hay antípodas... Todos los humanos estamos encima de la concha de la tortuga, y algunas naciones en el cuello; por ejemplo, los ingleses, porque son gente soberbia, Rimji dice que hay un dicho en Birmania que asegura: "crédulo como un inglés". Los japoneses están en el borde posterior de la concha, medio en el aire. Y el centro de ella, el omfalos, el ombligo del mundo para los amjayanos, es la isla de Ceilán. Los amjayanos no terminan de comprender cómo la aspiración máxima de todo humano no es la de renacer amjayano, y tienen previsto que llegará un tiempo en que, habiendo renacido todos los hombres, por sus pecados, en diversas formas animales -con preferencia, los chinos en piojos y los hindúes en cucarachas-, no habrá sobre la tierra más humanos que los amjayanos, cuyas serán todas las riquezas... ¡Y que se pierda esta posibilidad porque un gobierno democrático pretenda imponer a palos la absurda creencia de que la Tierra es redonda!

Cunqueiro: O reino da chuvia (p. 323)

06 febreiro 2020

Cunqueiro: "Cartomancia y sueños" [24.09.1961]

Yo no es que crea, pero me sorprende al ir leyendo de la claridad con que las cartas exponen los sucesos. A veces es como una novela, y se ve como un tipo sale de viaje, encuentra una rubia, se casa, le muere un tío en la Habana, lo atropella un tranvía y deja viuda joven -la sota de oros adelantada por el cinco de copas-, que se casa enseguida con un fabricante de calcetines o con un empleado de Hacienda. "¿Se casará mi viuda con otro?", le preguntaba un paisano en un cuento de Charles Louis Philipe a una cartomántica. "Su viuda es un gato, caballero", le dijo la avdivina. Y era verdad. El curioso era un solterón que vivía con un gato, y habiendo tenido unas anginas, soñaba casarse y tener quien lo cuidase. Murió dejando solo al gato, que era un siamés de rabo corto, muy ratonero.

Cunqueiro: O reino da chuvia (p.464)

02 febreiro 2020

Candelaria

El dos de febrero es la Candelaria, y acontece que sea día claro, soleado, como si calentasen ese día las candelas de la Purificación; algo parecido al veranillo de San Martín, que ya se sabe que se nos mandó en memoria de la capa que Marín partió con el mendigo. En la literatura gallega medieval hay una hermosa canción, una pequeña obra maestra, que escribió un tal Pedro de Viviaez. Me gustaría que el trvador fuese paisano mío, lucense de nación, de San Esteban de Camoira, como imagina José María Álvarez Blázquez. Y habría que poner su nombre en el catálogo de los poetas provinciales, con Pedro de Ver, Lopo -que cantó la romería del Santo Etuelo, que acaso sea San Letuer de Miraz, en Friol-, Pedro de Armea, Xohán de Requeixo... La cantiga de Pedro de Viviaez se refiere a una romería el día de la Candelaria, en San Simón de Valdeprados. Mientras las madres queman candelas en la iglesia, en el atrio bailan las hijas delante de sus amigos: 

Nosos amigos todos lá irán / por nos ver, e andaremos nós / bailando ante eles, fermosas, en cós / e nosas madres, pois alá van, / queimen candeas por nós e por si /e nós, meniñas, bailaremos i.

 Será mediodía, en esa ermita de San Simón. El sol habrá roto el velo de la niebla. Las amarillas prímulas asomarán sus cinco pétalos entre la hierba húmeda todavía del matinal rocío. Las mozas bailarán "tellán" y "mourisco", cogidas de la mano. Habrá gaita, clara como un gallo al alba. Para encontrar algo con que comparar el oro pálido de que se viste la mañana, habrá que recurrir a esos países de la porcelana china, que vienen como poemas en Lacaste y en Gillet: "cuando la nieve levanta en Hsiao y luce el sol, y una dama le muda el agua a un pájaro encerrado en una jaula de mimbre pintado de verde". Y todavía no sería tan hermoso, como en los versos la cantiga de Pedro de Viviaez, ese San Simón de Valdeprados el día de las Candelas; las mozas bailarinas, también risueñas todas candelillas...

Álvaro Cunqueiro: "Vísperas de febrero", in O país da chuvia (p.326)

15 xaneiro 2020

 A Lence le tocaba decidir, y sin apelación, lo que era memorable o no, lo que pasaba a los anales mindonienses o se dejaba al vendaval. Le preguntaba a José María de la Fuente: "¿E meterei a Alvarito Cunqueiro entre os fillos ilustres de Mondoñedo?"

Esto lo trajo muy preocupado algún tiempo, pero yo ya estaba en su Guía de la Muy Noble, Leal y Fiel Ciudad de Mondoñedo, porque con un hermano de José María, Edmundo de la Fuente, le había ayudado una noche a medir el perímetro de la urbe, siguiendo las rondas y por donde iría la cerca que mandó construír D. Martín el Calígrafo. Al día siguiente me gritaba Lence desde la ventana de su casa: "Xa escribín o capítulo da Guía coas medidas! Xa pasaches á Historia!".

Tenía un sentido heroico de la lealtad mindoniense. Tengo para mí que cuando suponía que alguien no dedicaba a Mondoñedo los vítores que él consideraba el mínimo cortés, acariciaba en su armario aquellos sables que tenía de guerrilleros de la Inbdependencia o del Rey Legítimo, que teminaron sus días siendo canónigos y racioneros en nuestra Catedral, y pasaban por su corazón ventoleras de pasos honrosos de la antañona y estrepitosa caballería. Salía de sus casillas áspero y ciego, y no se paraba en barras.
José de Cora: "Lence-Santar, el cruzado del honor mindoniense", El Progreso (14.01.2020)

13 xaneiro 2020

Cunqueiro: El año del cometa



Ella quería tocar a Jorge y enamorarse de él, pero el paladín ya se había marchado, galopando, a su selva de Capadocia.

Ya que no pudo tocar a Jorge, se enamoró, dolorida, de su ausencia, para ella representada por el eco del galopar de un caballo a mediodía.
 

13 decembro 2019

De perfumes y especias

¿Habría canela en Lugo en el mil doscientos y pico? Seguro que sí, traída por un genovés o un paisano, y pesada tan cuidadosamente como el oro. 

Habría gengibre, regaliz, lirio seco de Siena, aguarrosa morisca, lavanda de Grecia, sal de flor de Francia… 

¿Con qué se perfumaba Inés Cuello de Garza? Beatriz le Bel Cavaller se perfumaba con menta, y Cristina de Pisán mientras decía aquello tan deliciosamente triste de “le temps s’enva!”, sumergía las manos en jazmines marchitos. Doña Endrina olía a naranjas y Melibea a membrillo. En las ferias luguesas se venderían todos los perfumes, como en Medina de Campo, en Rocamador o en Tilsit. Pero la moza tendría que escoger uno solo, y delicado. El que venía a ella era un trovador, el alma de un mirlo. 

Ya estaría en la Puerta del Carmen, la puerta del camino francés, ya se sentía, por cómo se movía el aire, que le latía el corazón apresuradamente. Lirio seco de Siena es un perfume para otoño. Al trovador, entrando por puertas, le llegaría el cálido aroma de ondas suaves, y reconocería en él la dulce amante, la saudade toda de amor. 

¿Para qué vino, si no, a Lugo, enamorado?

 Álvaro Cunqueiro: "Domingo das Mozas", in O reino da chuvia (p.384)

30 novembro 2019

Cunqueiro: Poema de Cantiga nova que se chama riveira

 8

Hai unha illa louvada
alá no fondal do mar.
Ten bois da color do tempo
e pastoras de cristal.

Ten un río de paxaros
que desemboca en canción.
Paxaros mornos de illa
con os seus niños no sol.

Ten lúa nova e crecente
e ollos pra dicir ai lá!
A boca tena pechada
para vendimas de sal.

E ten un cabelo novo,
ai amor! que pelo ten.
Cheiro profundo de alga
e sabor lindo de mel.

Hai unha illa louvada
Alá no fondal do mar.
Navegada de luceiros
na noite nácelle o van.

24 novembro 2019

Cunqueiro: Un hombre que se parecía a Orestes







 - Ha llegado a la ciudad un hombre que se parece a Orestes.


- A Orestes sólo se parece Orestes.


- Luego ha llegado Orestes.