Ante la casa cuartel de la Guardia Civil, la vecina de la parrroquia de Santa María Labrada -en el entonces municipio de Trasparga-, Consuelo Campello, denuncia que el 29 de febrero, cuando su marido Eduardo Díaz regresa a su domicilio, le salen al encuentro sus convecidos José y Jesús Pereira Paz, los cuales sin mediar palabra la emprendieron con él a tiros y palos, dejándolo en estado agónico, a pesar de haber acudido rápidamente otros convecinos en su auxilio. Comprobado el hecho son detenidos los agresores y puestos a disposición del juez municipal del término. José Pereira ha sido puesto también a disposición del juez de instrucción de Vilalba, quien lo tenía reclamado por disparo y lesiones, delitos cometidos en 1922, no pudiendo ser detenido en esa fecha por haberse ausentado a América.
22 setembro 2021
Tríptico de una presencia (14.11.1982)
I.- Te presiento en cada esquina de la habitación. No te veo no, no consigo verte, pero te adivino y te presiento, y noto el roce de tus ropas entre los muebles; o quizá no lo noto, porque quizá estás desnuda y te paseas invisiblemente, calla y tenuemente, sobre los montones de periódicos atrasados que amarillean sobre la mesa cubiertos de polvo e indiferencia, sabiéndose olvidados adrede, porque ya no aportan nada nuevo a un mundo, panorama de actualidades, sangres, sensacionalismos, náuseas, oscuridades impenetrables de nos ser a través de ellos, de los diarios.
Pero están atrasados; diríamos casi jubilados (los titulares del primero de ellos anuncian la rendición de los argentinos en las islas Malvinas).
Vuelvo a percibirte como un susurro, un tenue murmullo de árboles y viento mezlcados, el otoño, que eres tú, nada más que tú; y aún no comprendo bien por qué escribo de ti; acaso es como si la máquina, siempre fría, inmóvil, siempre callada, se compadeciera de verme sentado ante ella, uno más entre tantos días, sin escribir nada que no vaya a la papelera, y me ayudara, y te inventara para mí.
No sé.
II.- Charlot en blanco y negro, pegado a la pared, me mira y continúa callado. Pienso por un momento que en sus ojos puedes estar tú; que eres ese puntito blanco que hizo la luz al reflejarse en ellos cuando sacaron la fotografía.
Pero no.
No puedes ser tú, porque estás entre los libros, y sobre los periódicos atrasados, y en la cinta de Mecano que suena ("No me mires, no me mires, déjalo ya...").
III.- La ventana, abierta a un campo de árboles, selvática fantasía, totalmente soterrado el campo por ellos, deja entrar demasiado aire en la habitación.
Cierro la ventana.
Nada más hecho esto, dejo de sentirte junto a mis cosas.
¿Te habrás escapado? Sí, es muy posible, te habrás difuminado entre el ya tristemente verde follaje. Y de nuevo, como antes, periódicos, máquina de escribir, libros, Charlot, ventana. Vacío.
14 xuño 2018
Lonxe da terriña
Poema de Aureliano J. Pereira musicado por Xohán Montes.
Lonxe da terriña,
lonxe do meu lar,
que morriña teño,
que angustias me dan;
non che nego a bonitura,
ceíño desta terriña,
ceíño da terra allea,
ai, quen che me dera na miña.
Ai, meu alalá,
cando te oirei,
chousas e searas,
cando vos verei;
son as flores deses campos
florentes e bonitiñas,
ai, quen aló che me dera
entre veigas e entre ortigas.
Lonxe da terriña,
que angustias me dan,
os que vais pra ela
con vós me levai,
os que vais pra ela
con vós me levai,
os que vais pra ela
con vós me levai.
09 xaneiro 2018
Chéviro (09.01.1983)
Los gitanos aún le pudieron oír repetir: El Chéviro se ha muerto, el Chéviro se ha muerto...


