13 xullo 2026
25 xuño 2026
25 marzo 2026
Dijo una vez Ángeles Caso:
“En este momento de mi vida no quiero casi nada. Sólo ternura, amigos, un par de árboles al otro lado del cristal y un cielo donde asome la luz. Quiero versos, música, una conciencia tranquila. Libertad, espíritu crítico, serenidad para el dolor y alegría para lo bueno. Llorar por lo justo, no quejarme por tonterías. Y que alguien, al irme, piense que valió la pena que yo anduviera por aquí.”
04 febreiro 2026
09 xaneiro 2026
Talan el árbol de Platero
Este pino, de 200 años de antigüedad, de unos 19,50 metros de altura y 3,80 metros de perímetro, presentaba "un estado de deterioro que ha impedido su conservación", según ha informado el Consistorio a través de sus redes sociales.
Ha recordado que el pino de Fuentepiña fue derribado por un tornado el pasado mes de marzo y truncado desde su raíz; desde entonces se había trabajado para recuperarlo.
Tras analizar su estado se optó, para no perderlo, por tapar las raíces con humus y sustrato natural del entorno, además de sanear su copa a través de la limpieza y el cierre de muchas de las ramas que estaban abiertas.
Esta solución no ha surtido efecto y este miércoles se iniciaron las tareas de tala que se están llevando a cabo "con el máximo respeto hacia su valor histórico, cultural y simbólico".
Sin embargo, esto no supondrá su muerte definitiva ya que el pino seguirá viviendo de manera simbólica pues se someterá a un tratamiento de barniz y gasoil y las distintas partes taladas se ensamblarán en un perfil metálico para que perdure en espacios ligados a la memoria del Premio Nobel de Literatura moguereño.
"De esta manera, el árbol que acompañó a Juan Ramón Jiménez en su refugio de verano seguirá presente en la memoria colectiva", han concluido desde el ayuntamiento.
18 xullo 2025
28 abril 2024
18 maio 2023
Emilia Pardo Bazán: El décimo
17 febreiro 2023
22 decembro 2022
Caperucita roja
me espera el mundo. Todo lo que he visto
sólo en mis sueños tiene que esperarme
al otro lado de este bosque. Es hora
de ponerme en camino, aunque el viaje
se lleve varios años de mi vida.
De pronto escucho aullar la voz de siempre,
la que siempre ha logrado detenerme:
"Al lado de este bosque, niña,
sólo espera la casa en la que mueres".
14 decembro 2022
Cántico espiritual
¿Adónde te escondiste,
Amado, y me dexaste con gemido?
Como el ciervo huyste
haviéndome herido;
salí tras ti clamando, y eras ydo.
Pastores, los que fuerdes
allá por las majadas al otero,
si por ventura vierdes
aquél que yo más quiero,
decilde que adolezco, peno y muero.
Buscando mis amores,
yré por esos montes y riberas;
ni cogeré las flores,
ni temeré las fieras,
y passaré los fuertes y fronteras.
¡O bosques y espesuras,
plantadas por la mano del Amado!,
¡o prado de verduras,
de flores esmaltado!,
dezid si por vosotros ha passado.
03 novembro 2022
Hallada la tumba perdida de Mercedes Roca, poema de piedra de Juan Ramón Jiménez
[...] “¡Es la única tumba rosa que he visto en este cementerio!”, exclama [Javier Bandrés, un profesor universitario] señalando un sepulcro rosáceo que desentona en el laberinto gris en el que están enterrados millones de muertos. En la lápida hay un nombre sin apellidos, Mercedes, y una fecha: el 11 de agosto de 1903. Es la tumba perdida de Mercedes Roca, un auténtico poema de piedra concebido por el poeta Juan Ramón Jiménez.
Mercedes Roca fue una adinerada mujer valenciana que se mudó a Madrid en marzo de 1887, tras casarse con el neurólogo Luis Simarro, un hombre que provocó dos premios Nobel sin salir de casa. El médico Santiago Ramón y Cajal cuenta en sus memorias que “allá por el año de 1887″ visitó la vivienda de Simarro en Madrid y allí aprendió a teñir células, lo que le permitió descubrir que el cerebro humano está organizado en neuronas individuales, “las mariposas del alma”. Cajal ganó por ello el Nobel de Medicina en 1906. Aquella casa mítica de Luis Simarro y Mercedes Roca, en la que cambió la historia de la ciencia, acoge hoy el popular restaurante Válgame Dios, en el barrio de Chueca. [...]
Mercedes Roca y Luis Simarro adoptaron a Juan Ramón como si fuera el hijo que nunca tuvieron. El neurólogo le enseñó inglés y alemán. Le leía obras de Voltaire, Kant, Nietzsche, Schopenhauer y otros pensadores europeos. Y le presentó a sus amigos intelectuales, como el pintor Joaquín Sorolla. Así se forjó el estilo del hombre que acabaría ganando el Nobel de Literatura en 1956. Cuando el poeta tenía una crisis depresiva, la propia Mercedes Roca iba a menudo a cuidarlo con mimo, hasta que fue ella la que cayó enferma. Roca murió en 1903 por un cáncer de hígado. Juan Ramón, que entonces tenía 21 años, se ocupó de idear su tumba como si fuera un poema. [...]
Bajo la lápida de piedra rosácea, el poeta concibió unos insólitos agujeros por los que, hace más de un siglo, brotaban ramas de hiedra y madreselva desde el interior de la tumba. Hoy solo quedan, aplastados por la losa, retorcidos troncos secos. Juan Ramón tenía “un horror instintivo” a la Iglesia, como el protagonista de su obra Platero y yo, así que prescindió de la cruz cristiana. La lápida, con una tipografía romana clásica, recuerda a las portadas de sus libros de entonces, como Arias tristes. Y, agudizando la vista, bajo el nombre de Mercedes y el año 1903, se observa una especie de caracola —un símbolo habitual del modernismo, aunque podría ser un fósil fortuito en la piedra— y un dibujo similar a una cápsula de adormidera, la planta de la que se extrae el opio. Juan Ramón era adicto por entonces a este narcótico, “amargo y exquisito”.
Bandrés cree que la familia de Mercedes Roca dejó de visitar el sepulcro tras el inicio de la Guerra Civil y nadie volvió jamás. El propio Juan Ramón huyó de España en 1937 y no regresó: murió en el exilio dos décadas después en Puerto Rico. Bandrés, director del Legado Luis Simarro en la Complutense, ha encontrado la tumba gracias a la perseverancia de una administrativa del cementerio, Paloma García Zúñiga, porque un funcionario apuntó mal en su día los apellidos de la fallecida en el registro. El sepulcro está en el Cuartel 58 D Manzana 43.
Artigo completo de Manuel Ansede, aquí
11 outubro 2022
Poema de Moncho Azuaga: “Bajo los vientos del sur”, 1986
Que ya no hable, me pidieron.
Que calle.
Que todo es inútil, me dijeron.
Que no vale la pena tanto esfuerzo.
Sin embargo,
afuera, en la calle,
voces anónimas, sombras, casi sombras
reclamaban el viento, la lluvia azul,
el cielo.
11 setembro 2022
14 agosto 2022
Gil de Biedma: Compañeros de viaje (fragmento)
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| Andreas Fux: Arthur & Sergej (Moskau,1992) |
13 xuño 2022
Oliveros
Los chalanes son siete: Manuel Tovío, Manuel Fonseca, Pedro Abuín, Sebastián de Xogas y Ramiro de Bealo con sus dos hijos. Oliveros, el mayor, tiene el noble y varonil tipo suevo de un hidalgo montañés. La barba de cobre, los ojos de esmeralda y el corvar de la nariz soberbio, algo que evoca, con un vago recuerdo, la juventud putañera de Don Juan Manuel Montenegro.
Allá, en su aldea, la madre y el hijo suelen enorgullecerse de aquella honrosa semejanza con el Señor Mayorazgo. Y Ramón de Bealo ha conseguido por ello que el viejo linajudo le diese en parcería cuatro yuntas, y en aforo las tierras de Lantañón. […]
Oliveros muestra los dientes albos, jóvenes, fuertes, con un gesto lleno de violencia, que recoge los labios y los estremece con sanguinaria y primitiva fiereza. […] ¡Miren estos dientes!… ¡Ahora verás si son buenos los hijos de puta!
Ramón del Valle-Inclán: Romance de lobos II, 6
09 xuño 2022
Cara de Plata
Jinete en un caballo montaraz, de lanudo pelaje y enmarañada crin, entra en el atrio otro hijo del Mayorazgo: Se llama Don Miguel y, por la hermosura de su rostro, en la villa y toda su tierra le dicen Cara de Plata.
Ramón del Valle-Inclán: Águila de blasón III, 3
14 abril 2022
Gabriel Celaya: Biografía
















