30 setembro 2018

Combarro, Poio

Mario, changador. Mercado Rodríguez, La Paz, Bolivia (2006)

Dice Marcos Zimmermann sobre los desnudos sudamericanos: “En realidad, todos los hombres aquí fotografiados son un solo hombre, un hombre que se repite por millares en Sudamérica. Son ellos los que trabajan de sol a sol en el campo, o pasan la vida en una fábrica armando objetos que nunca podrán comprar. Los que alzan sus casas con sus propias manos, comen poco para terminar el techo y deben siempre varias cuotas al negocio de electrodomésticos de la estación. Son también ellos los que un día anotan buenos goles en la cancha del barrio, sueñan con ser Maradona,y poco tiempo después hacen las cuentas con la realidad, mientras apoyan el mater sobre sus panzas ya crecidas y cuentan hijos bajo la parra de sus casitas todavía sin terminar.”

23 setembro 2018

De Cantares galegos

Un repoludo gaiteiro,
de pano sedán vestido,
como un príncipe cumprido,
cariñoso e falangueiro,
entre os mozos o primeiro
e nas cidades sen par,
tiña costume en cantar
aló pola mañanciña:
-Con esta miña gaitiña
ás nenas hei de enganar.

Sempre pola vila entraba
con aquel de señorío;
sempre con puxante brío
co tambor se acompasaba;
e se na gaita sopraba,
era tan doce soprar,
que ben fixera en cantar
aló pola mañanciña:
-Con esta miña gaitiña
ás nenas hei de enganar.

Todas por el reloucaban,
todas por el se morrían;
se o tiñan cerca, sorrían;
se o tiñan lonxe, choraban.
Mal pecado! Non coidaban
que c’aquel seu frolear
tiña costume en cantar
aló pola mañanciña:
-Con esta miña gaitiña
ás nenas hei de enganar.

Camiño da romería,
debaixo dunha figueira,
canta meniña solteira
“Quérote”, lle repetía…!
E el ca gaita respondía
por a todas emboucar,
pois ben fixera en cantar
aló pola mañanciña:
-Con esta miña gaitiña
ás nenas hei de enganar.


19 setembro 2018

Ylla




 Tenía el planeta Marte, a orillas de un mar seco, una casa de columnas de cristal, y todas las mañanas se podía ver a la señora K mientras comía la fruta dorada que brotaba de las paredes de cristal, o mientras limpiaba la casa con puñados de un polvo magnético que recogía la suciedad y luego se dispersaba en el viento cálido. 

A la tarde, cuando el mar fósil  yacía inmóbil y tibio, se podía ver al señor K, en su cuarto, que leía un libro de metal con jeroglíficos en relieve sobre los que pasaba suavemente la mano, como quien toca el arpa. Y del libro, al contacto de los dedos, surgía un canto, una voz antigua y suave que hablaba del tiempo en que el mar bañaba las costas con vapores rojos y los hombres lanzaban al combate nubes de insectos metálicos y arañas eléctricas.
Ray BRADBURY: Crónicas marcianas (capítulo II)

17 setembro 2018

Lorca: Soneto de la dulce queja

Herbert List: Pola mañá  (Atenas, 1937)

 Tengo miedo a perder la maravilla
de tus ojos de estatua y el acento
que me pone de noche en la mejilla
la solitaria rosa de tu aliento.

Tengo pena de ser en esta orilla
tronco sin ramas, y lo que más siento
es no tener la flor, pulpa o arcilla,
para el gusano de mi sufrimiento.

Si tú eres el tesoro oculto mío,
si eres mi cruz y mi dolor mojado,
si soy el perro de tu señorío.

No me dejes perder lo que he ganado
y decora las aguas de tu río
con hojas de mi Otoño enajenado.

08 setembro 2018

Linguas de Estremadura

 A rexión de Estremadura ten unha riqueza lingüística bastante descoñecida, con 4 linguas faladas no seu territorio, o estremeñu (a variante local do astur-leonés), portugués, galego estremeño (ou se queredes fala de Xálima) e castelán.

Recepción

05 setembro 2018

Isabel Bono: "Nadie dijo que escapar fuera fácil"



aprendíamos sin querer
a vivir con lo puesto
la piel las uñas los sentidos

con los años aprendimos
a vivir con lo impuesto
el miedo el dolor la pena